Catholic net Meditación con el ícono de Jesucristo
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Necesito que me perdones y me levantes, que cures mi corazón y des sentido a mi sufrimiento. Tu sepulcro, que -único en la historia- será fuente de vida, era nuevo, recién excavado en la roca. José de Arimatea, tú eres el profeta del valor audaz.
La clave de la meditación cristiana es que siempre tiene como punto de partida la Palabra de Dios. La meditación supone enfocar toda la inteligencia en Dios, en sus caminos y en lo que Él quiere para mí, por ello reflexionar sobre las cosas que tienen que ver con Dios y sus caminos, iluminan cualquier estado emocional por el que atravesamos; tristeza, alegría, miedo, enojo, etcétera. ’ La meditación cristiana es una poderosa herramienta que nos ilumina en los momentos más confrontantes y imagen sagrado corazon de jesus y maria difíciles. Jesús, te bendigo por los contemplativos cuya oración, oculta al mundo, te es grata y custodia a la Iglesia y a la humanidad. Jesús, en la cruz, tienes sed, y es la sed de mi amor y de mi oración.
También “la capa (roja) que ponen sobre sus espaldas en la pasión (Mt 27,28), que significa la vida que el Salvador lleva a los hombres con la efusión de su sangre. Sus labios manifiestan la inmensa Bondad y Misericordia del Dios hecho hombre, verdadero hombre, que no vino “para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él” (Jn 3,17). “el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8,12). (…) “respetando plenamente la libertad humana, Cristo se convirtió en “lux mundi, la luz del mundo“.
El rostro de Jesucristo, el Pantocrator está dado por 3 círculos concéntricos, que tienen como radio (partiendo del origen de la nariz) 1 nariz, 2 narices, 3 narices, es lo que se llama la teoría de los 3 círculos. Ante todo en la figura completa de Cristo Pantocrator, lo más importante es el Rostro, y del Rostro, la parte más importante son los ojos… Nos pongamos en la presencia del Dios que se hizo visible en la Persona divina de Jesucristo y que es representado a través del icono. Que sea dócil y me deje transformar por el Espíritu Santo para que obre en mi vida. Padre nuestro, ayudarnos a sabernos perder también el amor de Dios, en el Espíritu Santo. ¿Cómo te tratan los hombres?
El Papa señaló que el Espíritu Santo es un compañero o guía en el camino de la meditación. En la audiencia general del miércoles, 28 de abril de 2021, el Pontífice explicó que meditar es detenerse en la vida de todos los días para respirar y encontrarse con Jesús. En la Biblia, meditar es reflexionar sobre la palabra de Dios.
Una misión, una vocación, una llamada a hacer algo en este mundo. Tu vida tiene ese sentido de misión. Tú eres, podemos decir, completamente oración, eres la Palabra de Dios, la Palabra que el Padre nos da y Tú mismo eres el que nos conduce a Él. Tú eres la palabra del Padre. “Quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda, la encontrará” (Mt 16, 25). Me gustó la anécdota, Jesús se perdía en el amor, suena bien.
Haz que lo comprenda ahora, para que no se me encuentre despojado de amor cuando me presente ante ti. Porque tú no miras las apariencias, sino el corazón. Tú que conoces los secretos del corazón ¿Lloro ante ti, crucificado por mí, ante tu amor tierno y herido? No lloran por sí mismas, sino que lloran por ti, lloran por el mal y por el pecado del mundo. Dios de compasión, que odias la indiferencia
Es un encuentro personal con el dolor y la entrega de Jesús, un encuentro que nos invita a reflexionar sobre nuestra propia vida y a buscar la verdadera libertad. Meditar en ella no es solo recordar un hecho histórico, es sumergirse en un misterio de amor que nos transforma profundamente. La Pasión de Cristo, ese momento de profundo sufrimiento y amor incondicional, es un pozo inagotable de sabiduría y consuelo para el alma humana.